DISCURSO DEL EXCMO. SR RECEP TAYYIP ERDOĞAN, PRESIDENTE DE TURQUIA EN OCASION DE LA CEREMONIA DE ENTREGA DEL TÍTULO DE DOCTOR HONORIS CAUSA EN LA UNIVERSIDAD DE SAN IGNACIO DE LOYOLA DE PERÚ

Recep Tayyip Erdoğan 03.02.2016
Apreciados ejecutivos de la Universidad de San Ignacio de Loyola,
Estimado círculo académico,
Queridos estudiantes,
Damas y caballeros,
Les saludo con cariño y respeto.
Me complace reunirme con ustedes en la Universidad de Lima, institución pionera de una de las civilizaciones más arraigadas de América del Sur como es Perú.
Le agradezco al comité administrativo de la universidad que me haya considerado merecedor del título de doctor honoris causa.
En este marco, mi más sincero agradecimiento tanto a mi homólogo como a los compañeros aquí presentes por su hospitalidad y por organizar este ameno evento en nuestra universidad.
Hoy quiero compartir con ustedes las pruebas globales que de algún modo nos afectan a todos y las aproximaciones generales de la política exterior de Turquía en estos ámbitos.
Nuestro mundo está pasando por un proceso de cambio y transformación cuyos efectos se sienten profundamente.
Las crisis y las posibles depresiones que continúan en una cartografía amplia, desde el Medio Oriente hasta África, son convulsiones causadas por este cambio.
Se necesitan soluciones a nivel global en cuanto a temas como armas de destrucción masiva, pobreza, desigualidad de ingresos, problemas climáticos y medioambientales, terrorismo internacional, o la crisis ligada a la inmigración.
La oleada de transformación global no se limita a la política.
La geografía de producción económica en el mundo cambia rápidamente.
Aparecen nuevos centros en términos de actividades económicas globales.
Estamos viviendo una época en la que el centro de gravedad de la economía global se mueve desde el oeste y el norte hacia el este y el sur.
Es de vital importancia poder entender esta oleada de cambio, que entrelaza dimensiones históricas, sociales, culturales y económicas, con el fin de luchar contra las pruebas y evitar las crisis globales con antelación.
Este proceso por el que estamos pasando, así como el comportamiento de la sociedad internacional, sin duda, formará la base del nuevo orden global.
Estimados amigos…
Turquía se encuentra en el centro de la geografía de Eurasia a la que afectan los procesos de cambio que envuelven al mundo y conllevan nuevas amenazas.
La situación geopolítica reforma nuestra geografía, que se extiende desde los Balcanes hasta Asia Central y del Mar Negro a Oriente Medio.
Apoyar este proceso, dándole conductos apropiados, es uno de los propósitos fundamentales de Turquía, siempre a favor de la paz y estabilidad en su región.
Sabemos que nuestra misión es difícil.
Hoy en día, toda la zona alrededor de Turquía se encuentra en una espiral de crisis.
Turquía, que es un país del Mar Negro además de ser un país mediterráneo, está muy interesado en la crisis de Ucrania y el problema de la injusta anexión de Crimea.
Además, tenemos que ocuparnos de una serie de problemas que han surgido en el Cáucaso Sur.
La crisis económica global, que empezó en 2008, ha causado muchos conflictos en muchos países europeos, sobre todo en Grecia.
Los problemas económicos a los que se enfrenta el mundo occidental coincidieron con los acontecimientos históricos en el mundo árabe, convirtiéndose en un elemento que dificulta la resolución de los problemas.
Algunos grupos en Europa tienen la tendencia de dirigir sus reacciones, provocadas por los conflictos económicos, hacia los musulmanes y emigrantes.
Esto causa que se fortalezcan los movimientos racistas e islamofóbicos.
Estamos observando todas las dificultades políticas, sociales y económicas en las que se encuentran nuestros pueblos hermanos de la cuenca mediterránea.
Sentimos profundamente la pena que sufren nuestros hermanos palestinos bajo la ocupación de Israel y los efectos de la crisis humanitaria.
A pesar de estas situaciones negativas, conservamos la esperanza de un futuro mejor para nuestros hermanos en todo el mundo.
Nos entristecen las intervenciones que no resuelven los problemas que sufre nuestra región del sur y que, por el contrario, complican la situación.
En una coyuntura en la que se provocan discriminaciones étnicas y religiosas y se empeoran las dinámicas de colaboración regional, cada país que se identifica partidario de los conflictos, en vez de las soluciones, comparte la responsabilidad de las posibles muertes.
La tensión provocada por la violación del espacio aeréo sirve como un buen ejemplo ya que demuestra la estructura tan vulnerable de la seguridad regional y sus consecuencias.
La crisis de Siria causó la mayor tragedia humana de la historia cercana después de la Segunda Guerra Mundial.
12 millones de personas, que constituían la mitad de la población de ese país, se vieron obligadas a abandonar su casa, su país.
5 millones de éstas tuvieron que marcharse al extranjero.
Hoy, es evidente que el que infesta a DAESH en el mundo, el que hace abandonar sus casas a millones de sirios y el que hace todo tipo de daño a su pueblo desde hace cinco años, es el régimen de Esed.
Esta situación ya ha sido aceptada por una parte importante de la sociedad internacional.
Por lo tanto, es muy importante que se inicie inmediatamente un proceso de transición política en Siria para cumplir con las peticiones legales y las esperanzas del pueblo sirio.
Cada iniciativa que trata de hacer fracasar el proceso de transición en Siria simboliza el esfuerzo para mantener y profundizar la presente crisis humana.
Invitamos a la sociedad internacional a sensibilizarse y ser justa en este asunto.
Estimados amigos…
Turquía es el país que más sufre los riesgos y amenazas originadas en Siria.
Todos los días tenemos que enfrentarnos a las tragedias a causa de los regímenes que ya han perdido su legitimidad y que, a toda costa, tratan de continuar en el poder.
Nuestro país ha padecido la migración con mayor y densa irregularidad a causa del conflicto en la región.
Nosotros abrimos nuestras puertas a los que escapaban de las persecuciones en Siria, sin hacer ninguna discriminación étnica ni religiosa.
Hemos proporcionado todo tipo de facilidades para esta gran tragedia humana.
Hospedamos a más de 2,7 millones de sirios e iraquíes con la responsabilidad de conciencia y gran devoción.
Turquía es el país que tiene el mayor número de refugiados en el mundo.
A pesar del alto costo, mantenemos esta política de puertas abiertas aunque sólo sea por razones humanitarias.
El gasto total que invertimos en los sirios huidos de la guerra civil en su país, sólo para los que viven en los campamentos de Turquía, es de 8,5 mil millones de dólares.
Aquí lamento decir que la contribución de la sociedad internacional por todos nuestros esfuerzos se limitó a 455 millones de dólares.
Turquía está poniendo su parte de responsabilidad con un gran sacrificio y lo seguirá haciendo.
Pero no es justo que toda esta responsabilidad se cargue sólo sobre los hombros de Turquía.
Desde el comienzo de la crisis de Siria, Turquía ha expresado que esta situación no es sostenible y que la comunidad internacional debe poner de su parte en el reparto de la carga y la responsabilidad.
Desgraciadamente no han prestado suficiente atención a nuestra llamada.
Como consecuencia, la ola de inmigración desde el último verano superó nuestros límites y se dirigió hacia Europa.
Recordarán la foto de Aylan, el niño ahogado en la costa, hijo de una familia iraquí que se dirigía hacia Europa.
Turquía, sólo en 2015 salvó la vida de 91 mil refugiados, que vivían en peligro de ahogarse así en el mar, trayéndolos a territorios de nuestro país.
Esta desesperación ha hecho que el Mediterráneo se convierta en un cementerio de refugiados. El mundo ya no puede cerrar sus ojos durante más tiempo.
Hemos tomado iniciativas a nivel internacional para que el mundo escuche los gritos de auxilio de los refugiados.
En septiembre, a petición de Turquía, la crisis de la inmigración se llevó a la agenda de la Septuagésima Asamblea General de las Naciones Unidas.
Nuestros interlocutores europeos, después de la llegada de esta ola de inmigrantes a sus costas y fronteras, empezaron a reflexionar en serio sobre este asunto.
En este punto, la Unión Europea aceptó que Turquía es el país clave para resolver esta crisis de inmigrantes.
Gracias a esta situación, nuestro proceso para ser miembro pleno en la Unión Europea resucitó.
Sin embargo, me gustaría afirmar que todavía no podemos ver claramente los pasos concretos que deseamos dar.
Estimados invitados,
En estos días nos enfrentamos a un problema humanitario más que a uno de inmigración.
La solución de este problema es manejar los asuntos mundiales a través de un enfoque orientado a las personas.
La diplomacia humanitaria debe ser la clave en las relaciones internacionales.
A la luz de este enfoque, Turquía da mucha importancia a la diplomacia humanitaria por sus posibilidades y capacidades, que han aumentado en los últimos años.
En este contexto, a través de nuestras operaciones de ayuda realizadas, Turquía es uno de los componentes principales del sistema humanitario global.
La responsabilidad que tomamos en la crisis humanitaria en nuestra vecina Siria fortaleció nuestro papel.
En 2014 Turquía, ubicado en tercer lugar por sus 4,5 billón dólares invertidos en ayuda humanitaria, mostró que es un país responsable en referencia a la conciencia colectiva.
La mano de ayuda tendida por Turquía no quedó limitada solamente a sus cognados y las regiones a las que estamos conectados por cuestiones de vecindad.
Turquía, que realiza operaciones de ayuda a más de 160 países en los cuatro costados del mundo, da importancia a los resultados permanentes.
La solidaridad que compartimos con el pueblo de Somalia, que sufre de sequía, es uno de los ejemplos más notables de nuestra política exterior orientada a las personas.
La campaña humanitaria en educación y sanidad que iniciamos en Somalia, a través de nuestras numerosas fundaciones especializadas significó un punto y aparte en la historia de dicho país.
En este continente las contribuciones de Turquía, que no posee un pasado colonial, tomaron un lugar especial en los corazones del pueblo de África.
Además de nuestras ayudas a Siria, Irak, Yemen y Palestina, ayudamos a miles de bengalíes y rohinyás que estuvieron secuestrados por traficantes de personas en el mar de Andamán.
Igualmente curamos las heridas de Malasia y Tayikistán que sufrían de inundaciones, de Vanuatu con daños causados por el huracán, y de Nepal y Afganistán que se derrumbaron a causa de terremotos.
Hemos proporcionado ayuda tangible e intangible a Sierra Leona, Benin, Guinea y Liberia afectados por la epidemia del virus del Ébola que apareció en Sudáfrica y que se ha vuelto una crisis humanitaria a nivel global.
En este respecto, tengo el placer de informarles de que en el próximo mayo seremos los anfitriones de la Cumbre Mundial Humanitaria en Estambul.
Creemos que esta cumbre histórica, en la que se presentarán problemas humanitarios a nivel global, proporcionará un marco muy importante para los trabajos humanitarios en el mundo entero.
Estimados amigos…
Turquía es un país que crea reformas estructurales firmemente y que ha reflejado su estabilidad política durante los últimos 13 años, también en la economía.
Así, mientras nuestra prosperidad económica crece rápidamente, nuestro sector financiero se ha convertido en una firme estructura contra los choques externos.
Esta resistencia de la economía de Turquía quedó probada con la crisis financiera del año 2008.
Turquía, creciendo un 9,2 % y un 8,5 % en los años 2010 y 2011, en los que seguían sintiéndose los efectos de la crisis en las grandes economías, fue la segunda economía que creció más rápidamente después de la República Popular China.
A pesar de la ralentización de la economía mundial y la incertidumbre financiera, nuestra economía creció un 4% en los tres primeros trimestres del año 2015.
En un contexto en el que se estima que el índice de crecimiento económico en el mundo es del 3%, y a pesar de muchos problemas en nuestra región, obtener un índice de crecimiento así nos da esperanzas para el futuro.
Turquía, a través de su sólida democracia y fuerte economía, sigue una postura firme contra las amenazas y las pruebas que le rodean.
Sabemos que debemos establecernos también en países remotos para estar a la vanguardia en la competencia mundial.
En este contexto, las regiones de África, Asia-Pacífico y América Latina-el Caribe juegan un papel muy importante en la agenda de nuestra política exterior.
Junto con las embajadas y los consulados generales recién inaugurados en esta región llegamos a las 234 oficinas de representación extranjera y, gracias a esto, creo que nos situamos entre los poderes diplomáticos más destacados.
El número de oficinas de representación llegará a 252 en el próximo período junto con la apertura de 18 oficinas nuevas.
En este período, aceleramos especialmente la relación con América Latina.
Con las visitas a México, Colombia y Cuba en febrero de 2015, tras un paréntesis de 20 años, soy el primer Presidente que ha visitado esta región.
Seguimos aumentando el número de nuestras embajadas en la región.
Últimamente, hemos abierto, en este orden, nuestras embajadas en Santo Domingo, Panamá, San José y Guatemala, además de nuestra embajada en Lima que está trabajando de manera activa desde el año 2010.
En el contexto de la cada vez más intensa agenda internacional, Turquía sigue una política exterior eficaz a escala global, adquiriendo nuevas responsabilidades en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales.
Para nuestro país el pasado 2015 resultó bastante activo en términos de exhibir un perfil activo en las plataformas multilaterales.
La importancia de la "Alianza de Civilizaciones", que comenzamos junto con España, y la "Iniciativa de Mediación para la Paz", que comenzamos con Finlandia dentro de las Naciones Unidas, está creciendo constantemente.
El “Foro Global de la Lucha contra el Terrorismo”, cuya presidencia compartida asumimos junto con los Estados Unidos, también llena un vacío importante en el contexto de la cooperación internacional en la lucha contra el terrorismo.
Durante nuestro mandato presidencial del G-20, del que nos encargamos en el año 2014, el establecimiento de una economía más inclusiva y la eliminación de la desigualdad han sido nuestras prioridades.
Llevamos también las pruebas globales, como la lucha contra el terrorismo y la crisis de los refugiados, a la agenda del G-20 en la cumbre de Antalya.
El tema del terrorismo, quizás por primera vez, ha sido discutido en toda su extensión durante nuestro mandato presidencial del G-20, tras la que se publicó una Declaración de Líderes exclusivamente sobre este tema.
En la Declaración de Líderes del G-20 tomó parte también una marcada declaración que señala la cooperación y la solidaridad sobre la crisis de los refugiados.

Distinguidos invitados...

Los ataques experimentados en muchas partes del mundo, como Turquía y París, convirtieron de nuevo la lucha contra el terrorismo en el tema principal de la comunidad internacional.

Una vez más, en presencia de ustedes, condeno el terrorismo.

Quisiera subrayar una vez más el hecho de que las organizaciones terroristas como ISIS, incitando el anti-islamismo, hace daño sobre todo a los musulmanes.

Como Turquía, nosotros vemos el ISIS como una amenaza a la seguridad nacional.

En este sentido, con nuestra lucha contra esta organización terrorista damos nuestro apoyo activo a los esfuerzos internacionales de una manera decisiva.

Turquía ha tomado parte en la Coalición Internacional de la Lucha contra el ISIS desde su fundación.

Turquía, sin discriminación alguna, mantendrá con determinación su lucha contra todas las organizaciones terroristas, en primer lugar contra ISIS y PKK.

Por otra parte, los acontecimientos en nuestra región nos muestran que nuestro mundo se está convirtiendo de nuevo en un mundo multipolar.

Los problemas a los que nos enfrentamos hoy en día también son un reflejo del cambio y la transformación a nivel global.

Hoy en día con frecuencia se hace énfasis en el concepto de los poderes emergentes. Se espera que los países en este grupo, en el que también se encuentra Turquía, tomen más responsabilidades acerca de la política global y la economía.

Sin embargo, notamos que insistentemente se mantienen a los mismos países fuera de los procesos globales de toma de decisiones.

En este ámbito, es mandatorio que se reconstituyan las Naciones Unidas, especialmente el Consejo de Seguridad,.

No es aceptable dejar las instituciones, responsables de la paz y la seguridad internacional, en manos de unos países determinados según una jerarquía de poder establecida en el siglo pasado.

Como prioridad, debemos empezar a reconstituir dichas instituciones de manera global. Estamos dispuestos a brindar nuestro apoyo a estos esfuerzos para lograr un mundo más justo.

Seguiremos usando las oportunidades que tenemos en pro de la bondad de la humanidad.

Esperamos que todo el mundo apoye nuestros esfuerzos para encontrar soluciones sensatas a los conflictos y los desastres en nuestra región.

Creemos firmemente que es posible un futuro mejor.

No tengo la menor duda de que nuestros amigos latinoamericanos contribuirán a nuestros esfuerzos, para construir mañanas llenas de paz y bienestar, a través de su poder emergente y su dinamismo.

Me gustaría expresar mi mayor y cordial gratitud por el honor que ustedes me han otorgado al concederme el título de doctor honoris causa. Les saludo con todo mi respeto.

Les deseo lo mejor de todo.

Pazartesi - Cuma

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1.1.2019 1.1.2019 Yeni Yıl
18.4.2019 19.4.2019 Paskalya Bayramı
1.5.2019 1.5.2019 İşçi Bayramı
4.6.2019 4.6.2019 Ramazan Bayramı
29.6.2019 29.6.2019 Aziz Peter and Aziz Paul Günü
11.8.2019 11.8.2019 Kurban Bayramı
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8.10.2019 8.10.2019 Angamos Savaşının Yıldönümü
29.10.2019 29.10.2019 Cumhuriyet Bayramı
1.11.2019 1.11.2019 Tüm Azizler Günü
8.12.2019 8.12.2019 Meryem Ana Günü
25.12.2019 25.12.2019 Noel Bayramı
28.7.2020 29.7.2020 Ulusal Bağımsızlık Günü